Blog de aula de José Juan Clemente, profesor de Geografía e Historia del IES Profesor Ángel Ysern de Navalcarnero (Madrid). Este curso estará especialmente dedicado a las materias siguientes: Geografía e Historia de 2º y 4º ESO, y Geografía de 2º de Bachillerato. Además mantiene los contenidos de las otras materias de esta especialidad: Ciencias Sociales de 1º y 3º de ESO, Historia del Mundo Contemporáneo, Historia del Arte e Historia de España. Para contactar: derevolutionibus.geohistoria@gmail.com

lunes, 7 de julio de 2014

El Faraón, de PAULINE GEDGE

Hace unos días visité en la Casa de Campo de Madrid la exposición sobre el descubrimiento de la tumba de Tutankamón. Aunque no se exponen los objetos auténticos, dado su valor y las dificultades políticas y económicas, las réplicas son de gran calidad y además se exhiben recreando el contexto original de su hallazgo.

El descubrimiento de la tumba en 1922 por el arqueólogo Howard Carter provocó una auténtica conmoción mundial, al ser el único enterramiento respetado por los antiguos saqueadores de tumbas. Tras romper los antiguos sellos, allí se encontró el sarcófago de oro macizo conteniendo la real momia junto con la totalidad de los objetos que le acompañaban a la otra vida. El valor arqueológico, histórico y artístico era incalculable, y también el económico, dada la gran cantidad de metales y piedras preciosas.

Como anécdota comentaré que pronto aumentaría la fama con la difusión de una leyenda sobre la antigua maldición que alcanzaría a todos los profanadores (arqueólogos y trabajadores), que de hecho fueron muriendo al poco tiempo del hallazgo, incluido Carter. Se ha escrito mucho al respecto e incluso el cine se ha hecho eco en numerosos filmes. Entre las numerosas causas posibles, algunas explicaciones apuntan a posibles patógenos contenidos en un aire sellado durante milenios.

Retornando al contexto histórico, este rey, que no faraón pues se utiliza el término por un antiguo error de traducción del jeroglífico (faraón=casa del rey), no tuvo gran importancia durante su corto reinado (circa 1336-1327 a.C.) en el transcurso de la XVIII Dinastía del Imperio Nuevo

El niño-rey vivió un periodo convulso de transformaciones religiosas y políticas iniciadas durante el reinado de su padre, y parece que no pasó de ser un pelele manejado por nobles, militares y sacerdotes.
El libro que os recomiendo recrea la vida de su padre, Amenhotep o Amenofis IV, sucesor de un rey muy poderoso que tocado de una visión mística decide llevar a cabo una importante reforma religiosa que le acaba enfrentando con la todopoderosa y omnipresente clase sacerdotal. Amenofis sustituye el culto al dios principal Amón-Ra por el del disco solar Atón, y con ello su nombre por el de Akenatón. Añade reformas administrativas con el traslado de la capital a Tell-el-Amarna, construida y decorada con un nuevo estilos artístico que rompe con todo lo anterior y también con lo posterior (porque no fue continuado).

Buen ejemplo de ello es la escultura conservada con el busto de la reina Nefertiti, que la ha consagrado como la más famosa de las reinas egipcias, con la excepción de Cleopatra. Aunque Nefertiti, esposa principal de Akenatón, contra lo que puede parecer, no es la madre de Tutankamón. Éste fue hijo de una de las esposas secundarias y tras casarse con una hermanastra, hija ésta sí de Nefertiti, accedió al trono tras la muerte del sucesor de su padre.

Pero "EL FARAÓN" no es un libro de historia, es una magnífica y apasionante novela histórica con su trama, su argumento y sus personajes, que nos permite zambullirnos de lleno en la vida cotidiana del Antiguo Egipto .
José Juan, profesor de Geografía e Historia.


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